A la salida de Toronto pudimos ver el Rogers Centre o Sky Dome, un estadio de béisbol y fúbol americano que tiene el techo desplegable. Conforme salíamos nos cruzamos con una maratón bastante numerosa.
El día transcurrió en la carretera, haciendo alguna que otra parada, aunque el tiempo no nos acompañó y tuvimos casi todo el trayecto lluvia. Comimos en un burger en Syracuse y continuamos hacia Richfield Springs. A partir de este punto la lluvia se fue intensificando y cuando anocheció resultaba imposible ver nada. Los rayos cada vez eran más frecuentes y aunque habíamos pensado llegar a un B&B de Margaretville, al pasar un motel de carretera en el poblado de Delhi, decidimos pernoctar allí.
Parecía surrealista. ¡Era el típico motel de película americana de miedo! Nos sentíamos como Vera Miles en Psicosis. Cynthia nos decía que, como ella no conduce, montaba guardia en la puerta… Al final, nos acostamos y nos dedicamos a ver un programa de detectives privados que seguían a parejas infieles “Cheaters” y fuimos cayendo una a una…
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¡Cómo pudimos dormir esa noche! Aunque no sé si era peor el Motel, la decoración o el programa de tv que vimos...
ResponderEliminarBueno, la suerte fue que no nos cruzamos con el jinete sin cabeza, sino imagínate...
ResponderEliminar¡Me muero! No lo has contado... Al día siguiente, nos enteramos de que adelantando Halloween, tenían actividades... ¡Una de ellas era un jinete descabezado! (Como en Sleepy Hollow). Si nos lo llegamos a encontrar nos morimos. Nunca había sido tan católica. ¡Recé a todos los santos y deseé aparecer en mi casa! En plena tormenta y Johnny Depp cabalgando... ¡Upss! ya no tengo tanto miedo...
ResponderEliminarEsa torre es espectacular, aunque no apta para los que tienen vértigo. Las fotos que se hacen desde ella son la leche (sobre todo) con el suelo acristalado debajo...
Un abrazo
ResponderEliminar¡Ya te digo! Menos mal que al final no subimos porque yo lo hubiera pasado mal...
ResponderEliminarUn saludo y gracias por haberte pasado por aquí y animarte a comentar... Me alegro de haberte desvirtualizado este finde